“Desde los ojos del voluntariado: Una Exploración a la Transición a una Comunidad de Adultos Mayores”

Por: Ambar Roche
Fecha: 04/30/2025

¿Deseas formar parte del programa de Voluntariado de Insignia?

¡Completa el formulario!

Experiencia de un voluntario en Insignia Caparra

Durante la semana del 14 al 17 de abril, tuve la valiosa oportunidad de participar como voluntaria en Insignia Senior Living, ubicado en Caparra. A lo largo de estos días, pude observar de cerca la rutina diaria de los residentes, personas de la tercera edad que afrontan una nueva etapa de sus vidas, mas encuentran una segunda oportunidad para desarrollarse y vivir con plenitud, como lo hacían en el pasado. Tuve el privilegio de compartir conversaciones con tres personas muy especiales: la Dra. María M. López Laguerre, la Sra. Madeline Marichal y, por último, pero no menos importante, el Dr. Ángel Rivera. Durante estos encuentros, me expresaron cómo han afrontado el proceso de transición desde la vida activa hacia el retiro y de qué manera se esfuerzan por preservar su esencia y sentido de identidad en esta etapa significativa de sus vidas. 

 

La Dra. María, originaria del municipio de Aguadilla pero criada en el barrio Aceitunas de Moca, se dedicó durante 60 años a la educación. Apasionada de las manualidades y del cine, fue la primera persona con la cual tuve la oportunidad de compartir. Durante nuestra conversación, le pregunté sobre su experiencia como catedrática en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, y lo que significó para ella. Con entusiasmo, me indicó que nunca pensó en ocupar una posición como esa. La describió como una experiencia maravillosa, enriquecida por sus estudiantes. Además, comentó que considera su mayor contribución haber influido en el respeto que se le debe tener a la lengua y en enseñar a usarla con propiedad. 

 

La Dra. María, ejemplo de una mujer virtuosa, también es escritora. Su libro El bilingüismo en Puerto Rico nació al reconocer la falta de conocimiento que muchos ciudadanos tienen sobre nuestra lengua materna. Opina que la tecnología y el descuido del Departamento de Educación han sido factores que han provocado la pérdida de interés por la lectura en la isla. Afirmó que, aunque no tiene un consejo específico para las jóvenes escritoras de hoy, exhorta a los padres a ser más responsables con la educación y los valores universales, ya que considera que estos son fundamentales para formar buenos escritores. 

 

Cambiando de tema, hablamos sobre su retiro y su transición hacia Insignia Senior Living. La doctora conoce esta institución desde hace 20 años, cuando acompañó a una amiga viuda a una actividad en Insignia Miramar, sin imaginar que años después se convertiría en su propio hogar. La educadora y escritora reside allí desde hace un año y tres meses. Aunque al principio su experiencia fue difícil pues no es lo mismo que estar en su propio hogar, con el paso del tiempo ha logrado sentirse más cómoda, gracias a las facilidades del lugar y a la buena administración. 

La Dra. María describe su vida antes del retiro como una ajetreada, pero plena, ya que cumplía su rol como madre, hija, esposa y catedrática. Después de su retiro, menciona que, aunque ya no viaja, sigue disfrutando su vida de una forma más pasiva, aunque reconoce que, en parte, siente un vacío. Concluyó la entrevista compartiéndome estas palabras: “La vida no se goza más antes o después del retiro; los momentos de gozo y alegría se dan siempre.” 

 

Como parte de mi segunda entrevista, tuve la dicha de conversar con la Sra. Madeline Marichal: artesana, viuda, madre de tres hijos y oriunda de Arecibo. A lo largo de su vida, se ha dedicado a múltiples ocupaciones, entre ellas trabajar para el gobierno y emprender su propio negocio de bienes raíces, mercadeo y gastronomía. Sin embargo, fue hace siete años cuando descubrió una nueva pasión: la bisutería. De manera autodidacta, comenzó a crear piezas, y desde su primer collar, uno de perlas que llega hasta la mitad del pecho, encontró no solo un pasatiempo, sino una verdadera descarga creativa. 

 

Durante nuestra conversación, le pregunté en qué se inspira al momento de diseñar una prenda. Me explicó que su enfoque principal es lograr una conexión con la persona para quien crea la pieza, entendiendo su personalidad y estilo. Según ella, este principio ha sido clave en su trabajo, al punto de que, en todos estos años, ninguna de sus creaciones ha sido devuelta. Recalca este consejo para quienes deseen iniciarse en el mundo de la bisutería: identificar el carácter y esencia de cada cliente es fundamental. 

 

En nuestra charla, también abordamos su transición a una nueva etapa de vida. “El que entra, no sale”, confesó, recordando el temor que sintió antes de mudarse a Insignia Senior Living, una decisión que le tomó cuatro meses. Fue gracias a sus hijas, quienes la motivaron a visitar el hogar, que finalmente se animó a dar el paso. Ya lleva nueve meses como parte de la comunidad. Expresa que vivió bien y contenta antes de esta etapa, y aunque reconoce que, desde su retiro, hay días en que se siente limitada o triste, ahora, en su mayoría, se siente gratificada y cómoda en las facilidades del hogar. 

 

Para culminar la serie de entrevistas, me senté con el Dr. Ángel Rivera, ortodoncista y pintor, originario del municipio de Coamo. Padre de tres hijas y viudo tras 57 años de matrimonio, cursó su carrera de ortodoncia en la Escuela de Medicina de Puerto Rico. Durante nuestra conversación, hablamos sobre su trayectoria artística, guiados por los recuerdos que guarda en cada lienzo. El Dr. Ángel comenzó a dibujar desde joven: realizaba retratos en carboncillo de próceres para la clase de español en la escuela elemental. A los 12 años, comenzó a tomar clases de pintura en su pueblo con Ana María Rivera, discípula del reconocido pintor ponceño Miguel Pou. 

 

Cuando le pregunté cuál era su obra favorita de todas las que ha creado, no dudó: se trata de dos grandes cuadros. El primero fue una pintura de frutas que hizo para su sobrino; el otro, una representación de yagrumos para su hija, obra que tituló La Reina de los Yagrumos, haciendo alusión a su nieta.

 

Le pedí un consejo para los pintores emergentes y su respuesta fue clara: “Si es su deseo, deben estudiarla y practicarla”, refiriéndose al arte, “así como observar la técnica de los demás.” También añadió: “Todos nacemos con el arte de pintar.” 

 

Para cerrar el tema de la pintura, me compartió detalles de su próximo proyecto: junto a la Chief Operating Officer, Nelly Cuevas, estarán trabajando en varias obras que adornarán las paredes actualmente vacías de las facilidades. 

 

Finalmente, conversamos sobre su proceso de retiro. El Dr. Ángel me compartió cómo conoció Insignia, tras pasar varias veces por la carretera #2. Su curiosidad lo llevó a explorar más, y hoy, ya lleva dos años como residente. Aunque al principio le costó adaptarse describiéndolo inicialmente como un “ancianato”, gracias al acompañamiento de la psicóloga, hoy se siente cómodo y ha formado nuevas amistades. Este polímata describe su retiro como una etapa relajada, que le ha permitido viajar más, descubrir su pasión por el arte en cerámica y barro, y seguir cultivando su amor por la pintura. 

Como todo en la vida, lo bueno no se puede lograr sin un equipo que lo trabaje. Por eso también entrevisté a Karla Rivera Figueroa, quien se describe como una líder, una mujer alegre y apasionada por su trabajo. Karla, nativa de Naranjito, es la Executive Director de Insignia Senior Living de Caparra. Se graduó de la Universidad Interamericana, recinto Metropolitano, con un bachillerato en Ciencias Biomédicas y una maestría en Administración de Empresas. Ya lleva ocho años en la compañía. Karla comenzó como recepcionista, y luego de múltiples ascensos, llegó a su posición actual. Me indicó que lo que diferencia a Insignia de otras residencias es la calidad del servicio, el ambiente familiar y su plan de actividades, como las noches bohemias, giras y más. Karla busca un equipo lleno de pasión, compromiso y, sobre todo, empatía, ya que entiende que el proceso de adaptación para los nuevos residentes puede ser fuerte. “Entendiendo que es un cambio fuerte para todos, sin embargo, con la ayuda de la familia, quienes no deben dejar solos a los suyos durante este proceso, se puede lograr una transición más fácil”, expresó la directora. 

 

Le pregunté: ¿Cuál es el protocolo/estructura que sigues para garantizar un ambiente óptimo? Karla respondió: “Me gusta ser una líder de ejemplo y estar en el “field”. Pienso que el trabajo en equipo también es necesario para cuidar del ambiente.” Karla reconoce que este trabajo le ha traído muchas lecciones, como valorar el tiempo, agradecer por lo pequeño, y le ha motivado a querer ser mejor líder, persona y profesional. Aparte de lo mencionado, me indicó que esta labor le ha regalado muchos momentos importantes y gratificantes; sin embargo, el que más destaca fue cuando, al llegar a las facilidades de Miramar, donde no había ningún equipo, logró poco a poco formar el suyo. Gracias a sus habilidades y las de sus compañeros, pudo luego evolucionar a otra posición y sentirse tranquila de que había hecho un buen trabajo allí. 

 

Bajo la pregunta: ¿Qué cree que todavía hace falta mejorar en la sociedad en cuanto al trato y cuidado de los adultos mayores? Karla respondió: “Pienso que hace falta educar a la sociedad en sus casas y en las escuelas, además de crear conciencia de que todos, en algún momento, vamos a llegar a esa etapa.” 

 

Por último, le comenté sobre la situación en la que Puerto Rico, poco a poco, se está desolando y convirtiendo en una tierra de personas mayores, y le pedí su opinión. Ella contestó que entiende a los jóvenes que buscan más oportunidades y, como decimos los puertorriqueños, “los que quieren echar pa’lante”. Sin embargo, considera que, con la ayuda de un gobierno que brinde más oportunidades, Puerto Rico sería el lugar ideal.

 

Participar como voluntaria en Insignia Senior Living me permitió descubrir que el retiro no significa el fin de una vida activa, sino el inicio de una etapa distinta, llena de nuevas oportunidades para crecer y reinventarse. A través de las historias de la Dra. María M. López Laguerre, la Sra. Madeline Marichal y el Dr. Ángel Rivera, comprendí que cada persona lleva consigo un legado invaluable y que, aun en la vejez, se puede seguir creando, enseñando, inspirando y disfrutando. De la misma manera en mi conversación pude ver lo que representa una mujer ambiciosa y con ganas de ayudar. Esta experiencia me dejó una profunda admiración por quienes, a pesar de los cambios y retos, continúan viviendo con propósito, pasión y dignidad. Me enseñaron que la edad no define el valor de una persona, sino su actitud ante la vida. Sin duda, esta vivencia quedará marcada en mi memoria como una lección de empatía, respeto y esperanza. 

 

Senior Living

Conoce más sobre Insignia